20 de diciembre de 2012

El Día Mundial de la Lengua Árabe

Anteayer, 18 de diciembre, se celebró por primera vez el Día Mundial de la Lengua Árabe (اليوم العالمي للغة العربية), una iniciativa aprobada por el Consejo Ejecutivo de la UNESCO (190ª reunión, decisión 190 EX/48) el pasado mes de octubre a instancias de Marruecos y Arabia Saudí, coincidiendo con el aniversario de la adopción del árabe como lengua oficial y de trabajo de la Asamblea General de la ONU y sus principales comisiones (a los órganos subsidiarios, y por tanto a igualarse al resto, llegaría casi una década más tarde, con la resolución 35/219 del 17 de diciembre de 1980, que ponía como fecha límite para su aplicación el 1 de enero de 1982).

Según la traducción oficial al español de la decisión (p. 60):
El Consejo Ejecutivo,
  1. Consciente del papel de la lengua árabe en la preservación y difusión de la civilización y la cultura de la humanidad y la contribución que ha aportado con ese fin,
  2. Consciente también de que el árabe es la lengua de 22 Estados Miembros de la UNESCO, de que es una de las lenguas de trabajo de la Organización, de que es hablada por más de 422 millones de personas y que la emplean más de 1.500 millones de musulmanes,
  3. Comprendiendo la necesidad de establecer una cooperación más amplia entre los pueblos por medio del pluralismo, el acercamiento cultural y el diálogo entre civilizaciones, en consonancia con lo dispuesto en la Constitución de la UNESCO,
  4. Recordando la Resolución 3190 (XXVIII) aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 18 de diciembre de 1973 en su vigésimo octavo periodo de sesiones, en virtud de la cual se incluyó al árabe entre las lenguas oficiales y las lenguas de trabajo de la Asamblea General y sus comisiones principales,
  5. Acogiendo con agrado la decisión anunciada el 19 de febrero de 2010 en el documento OBV/853-PI-1926 publicado por el Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas, referente a la celebración de días mundiales para las seis lenguas oficiales de las Naciones Unidas, en el que se designa el 18 de diciembre Día Mundial de la Lengua Árabe,
  6. Apreciando las seguridades dadas por los Estados Árabes y los que tienen el árabe como lengua oficial en relación con la preservación, protección y celebración de la lengua,
  7. Invita a la Directora General a promover la celebración del Día Mundial de la Lengua Árabe el 18 de diciembre de cada año como uno de los días mundiales celebrados por la UNESCO, quedando entendido que ello no entrañará repercusión financiera alguna para el Presupuesto Ordinario de la Organización.
Con esta resolución, la UNESCO brinda a los árabes, y a quienes sin serlo nos interesamos por este idioma, la oportunidad de celebrar una especie de cumpleaños lingüístico y cultural, equivalente al 12 de octubre para la hispanidad o al 20 de marzo para la francofonía, aunque de acuerdo con la nota explicatoria del Consejo:
La finalidad de celebrar cada uno de los seis días de las lenguas es sensibilizar a los Estados Miembros y a los organismos y el personal de las Naciones Unidas a la historia de cada una de esas lenguas, así como a sus respectivas culturas y desarrollo. Todos los hablantes de cada una de esas lenguas deberían preparar un programa de actividades para el día de su lengua, invitar a poetas, escritores y autores conocidos a participar en las celebraciones, y elaborar materiales publicitarios relacionados con los eventos. La lengua árabe no constituirá una excepción al respecto.
En lo que parece una circular interna ("El Grupo Árabe ante la UNESCO", continúa la nota, "procurará financiar las actividades relacionadas") más que una invitación abierta.

Texto en árabe de la resolución 3190 (XXVIII), 18.12.1973
Aquí en España el acto de celebración que más ha trascendido (y me pregunto si el único, felicitaciones  —como la del Barça— aparte) ha sido el organizado por Casa Árabe y la Asociación Damas Diplomáticas Árabes (جمعية السيدات الدبلوماسيات العربيات), mientras que desde el arabismo, tradicionalmente poco dado a considerar el árabe como algo digno de celebrarse, y mucho, en cambio, a celebrarse a sí mismo, ha habido quien se ha dicho sorprendido y ha echado en falta algún gesto de parte del gremio, no sin antes airear convenientemente el propio y a toro pasado.

Jornadas como ésta, que antes equiparaba a los cumpleaños, se diferencian de éstos básicamente en la ausencia de regalos (o incluso en que es el homenajeado quien ha de hacerlos), pero, al igual que los aniversarios, consiguen atraer cierta simpatía y una atención momentánea: no desde luego la de quienes celebran todos los días la lengua que hablan, enseñan o estudian, pero sí tal vez la de posibles patronos y futuros fiesteros. Como sucede con los cumpleaños, hay quien preferiría que las muestras de afecto se espaciaran a lo largo del año y fueran más espontáneas, pero no por ello hay que renunciar de plano a esta dosis de protagonismo modesto y fugaz.

Quienes nos dedicamos al árabe, en fin, o nos interesamos por él, haríamos bien en celebrar este cumpleaños, aunque sólo sea con la esperanza de poder seguir haciéndolo y de que otros que nos ven se animen también a hacerlo.

8 comentarios :

Aram dijo...

Yo, muchas veces me pregunto ¿qué medios dedican los países árabes por difundir su lengua por el mundo? En España, desde luego, me parece que, aunque seamos pocos, prestamos más esfuerzo y dedicación que los que deberían ser los auténticos interesados y además no recibimos ningún apoyo de sus instituciones.
¿Qué hay que celebrar, el trato sociopolítico que recibe esta lengua en el mundo?
Aram.

Abu Ilyás dijo...

Promocionar una lengua en el extranjero, Aram, exige una inversión, y las inversiones exigen prever unos beneficios. Probablemente a los países árabes, como recientemente a nuestra AECID en el caso de los lectorados de español, no les salen las cuentas; o ni siquiera necesitan hacerlas. Más de uno, de hecho, debería comenzar por mejorar su sistema educativo y promover el uso del árabe dentro de sus propias fronteras, antes de convertirlo en un instrumento de diplomacia pública. No creerás, espero, que el "esfuerzo y dedicación" invertidos, p. ej., en iniciativas como Casa Árabe, la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo, El legado andalusí, etc., son desinteresados... En cuanto a tu pregunta, qué hay que celebrar, a mí la respuesta me parece obvia: a nosotros mismos.

Abu Ilyás dijo...

En cuanto al cómo (celebrarlo), la agenda de la UNESCO recomienda: 1) Probar un curso de caligrafía árabe; 2) interesarse por el origen árabe de muchas palabras españolas (o descubrir "la virtuosité mélodique des chants de la poésie arabe" en las versiones francesa, inglesa y china); 3) informarse sobre la oferta de cursos de árabe; 4) animar a los estudiantes a estudiar este idioma, en el caso de los profesores; 5) preservarlo y transmitirlo a los hijos, en el de los nativos; y 6) aprender al menos algunas palabras si se viaja a un país árabe.

Aram dijo...

Pues... ¿qué quieres que te diga Antonio? a mí eso de la "la virtuosité mélodique des chants de la poésie arabe" me parece muy bien para la Asociación de Damas Diplomáticas Árabes a la hora del té, pero para mis alumnos... como que no.
Y ¿qué me dices, que los países del Golfo no tienen medios para promocionar la lengua árabe en el extranjero...? Lo que no tienen es la voluntad de hacerlo, ni entienden porqué deberían de hacerlo. Eso de celebrar el santoral es de mentalidad cristiana.
San Alifato, virgen y martir, ora pro nobis!
Ja, ja, ja, muy bueno Antonio.
Aram.

Abu Ilyás dijo...

Yo no he dicho que no tengan los medios, sino que probablemente consideran que no les trae cuenta (a efectos de diplomacia pública, política, estrategia, etc.) invertirlos en promocionar el árabe como lengua extranjera a la manera de los grandes institutos culturales europeos. Tú, en cambio, sostienes que si no lo hacen es por ignorancia o, si lo he entendido bien, porque son refractarios a una supuesta "mentalidad cristiana"... Poco importa, p. ej., que sean árabes en su mayoría quienes abanderan la enseñanza de su lengua a extranjeros, o que no pocos lo hagan, de hecho, con financiación árabe, aunque sea desde universidades occidentales (un fenómeno, dicho sea de paso, que también ha llegado a España).

En cuanto a descubrir la poesía árabe, no veo por qué no sería una forma de celebración apta para tus alumnos, si lo es para el gran público; y "feliz san Alifato", para terminar, no es de mi cosecha, sino la felicitación que un "ingenioso colega" le dirigió a Emilio González Ferrín, al parecer, a raíz de su mensaje en SEEA-L.

Aram dijo...

Recuerdo un día en casa, que, como yo le comentaba la escasa presencia cultural árabe en España y la necesidad de que dedicaran más medios para promocionar la lengua y la cultura entre nosotros, me dijo el embajador Nader Kuzbari: "¿que hay de bueno en el Mundo Árabe hoy?" (y estaba delante su mujer, Salma, que era escritora).
Debe de hacer ya una década de esto, pero el punto de vista continúa vigente, a mi manera de ver, sobre todo entre la élites pudientes.
Un abrazo
Aram

Abu Ilyás dijo...

Tú es que te codeas con la crême, Aram... Yo, que no lo he hecho nunca (una vez me llamaron para interpretar a بشار الأسد en Córdoba, y ni eso), alcanzo a apreciar, no obstante, que la actitud de las élites árabes, más que de abierto desdén, es hipócrita y ambivalente, como la de todas las élites, aparte de que no son pocos los árabes, pudientes o no, que se han tragado (que no digerido) aquello de que «العرب جرب» y otras formas de auto-odio y leyendas negras.

Aram dijo...

ja, ja,ja! pues a mí, una vez, me llamaron para interpretar al Gadafi, luego resultó que el que iba a venir era uno de sus ministros y más tarde dijeron que sería un responsable del gobierno ... finalmente el que llegó fue un amigo libio del secretario de la concejala de Turismo del pueblo donde vivo que queria vender unos cursos de arabe en Tripoli...
Feliz Navidad
Aram

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