6 de septiembre de 2012

Le (dé)but des cours

CLAIRE: Moi aussi, je suis une immigrante. Je suis partie de là pour aller en Afrique. J'ai vu, euh, Dakar, Bamako, Ouagadougou avant de voir Montréal.
BACHIR: Vous en faites profiter les enfants.
CLAIRE: Ouais. Bien, je suis sûre que toi aussi tu dois en faire profiter les enfants.
BACHIR: De quoi ?
CLAIRE: Bien, ton histoire, d'où tu viens…
BACHIR: Non…
CLAIRE: Tu leur parles jamais de ta culture ?
BACHIR: Non. Ce n'est pas le but des cours.
---Monsieur Lazhar (dir. Philippe Falardeau), 2011, min. 1:13:50 y ss.

Los profesores a los que las "medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo" no se nos han llevado aún por delante estamos a las puertas de un nuevo curso. A los de árabe, entre lección y lección, nos tocará presentar, y en cierto modo representar, un mundo del que la mayoría de los estudiantes ignora casi todo, salvo los estereotipos, y del que ni siquiera tienen conocimiento por las noticias, que no suelen seguir. Antes que por la llamada "primavera árabe", preguntarán, p. ej., "por qué beben si su religión se lo prohíbe" (sic), "por qué tienen tan discriminadas a las mujeres", etc., con lo que uno a veces se pregunta qué sería de ellos si cayeran en manos de algún aficionado a la yijadología (que es tanto como decir en las de un experto) y, sobre todo, cómo podría infundírseles una mayor curiosidad por el entorno de la lengua, que van a necesitar si quieren aprenderla, sobre todo los que presentan una motivación extrínseca o instrumental, que en Traducción e Interpretación, me atrevería a decir, son mayoría.

Por fortuna los árabes, aparte de malheur y mala prensa, también tienen talento, como reza el título de un programa del canal MBC, y humor. Es el caso de este concursante jordano, Hassan Menawi (حسن ميناوي), que es capaz de tocar unos once instrumentos musicales, pero sorprende al jurado con uno del todo inesperado: la pajilla (المصاصة —o الشيليمون, como dicen en aquellos lares—) con que se sorben zumos y refrescos.



"¿Podríamos echarle un vistazo? Veamos el instrumento mágico este", dice Ali Jaber (علي جابر), uno de los miembros del jurado, al final de la actuación. "Es increíble. Lo has hecho tú, ¿no?", pregunta, mientras el comediante saudí Nasser Al Qasabi (ناصر القصبي) pide permiso e intenta, en balde, arrancarle alguna nota a la primera.

"¿De dónde te vino la idea?", le pregunta Maher Kaddoura (ماهر قدورة), creador y animador de la iniciativa Newthink Theater (مسرح الفكر الجديد), al final de otra actuación suya (min. 6:47), anterior:



A lo que Menawi, profesor de música, responde que fue viendo a un alumno de 3º de primaria que no tenía medios para procurarse un instrumento como se le ocurrió la idea. "La música", concluye, "no está en el instrumento. La música está en el alma, en el sentimiento... en el arte".

A veces uno querría dar con una fórmula magistral como la de Menawi, no ya para enseñar música al que carece de instrumento, sino árabe a quienes sí disponen de ellos, didácticos y no pocos, pero les falta algo de ese sentimiento. No me refiero exclusivamente a mis alumnos ni al compromiso vocacional del que hablaba Naomí Ramírez, hace unos meses, en "Un mensaje para el arabismo español", sino a la capacidad de arrancarle a la enseñanza, como a la pajilla, algo más que una serie de notas (las que se obtienen a final de curso).

A fin de cuentas, para "instrumento mágico" de verdad, el lenguaje humano, ¿no?

Feliz vuelta al cole a todos.

2 de septiembre de 2012

La hormiga de Desnos

Une fourmi de dix-huit mètres
Avec un chapeau sur la tête
Ça n'existe pas ça n'existe pas

Une fourmi traînant un char
Plein de pingouins et de canards
Ça n'existe pas ça n'existe pas

Une fourmi parlant français
Parlant latin et javanais
Ça n'existe pas ça n'existe pas

Et pourquoi pas ?
---Robert Desnos, "La fourmi", Chantefables et Chantefleurs, París, 1955.

Quienes no estén muy al tanto de la actualidad franco-tunecina ignorarán probablemente quién es Boris Boillon, embajador de Francia en el país norteafricano hasta el pasado 26 de agosto. Nombrado por Sarkozy, su mentor, un mes después de la huida de Ben Ali, "pour redresser l'image de la France, devenue catastrophique en raison du soutien affiché pendant longtemps par Paris à Tunis", dice Le Monde, el diplomático, según Le nouvel Observateur, "avait commis de sérieuses gaffes dès son entrée en fonction", la primera de ellas recogida en este vídeo, en que Boillon demuestra ante un grupo de periodistas locales qué entiende él por "ouvrir une nouvelle page" y por adoptar "un autre style et une autre approche" en las relaciones bilaterales entre ambos países, tanto en árabe como en francés:



18 de agosto de 2012

Retiró de sus encantos el velo

"Retiró de sus encantos el velo" (أماطت عن محاسنها الخمارا): poema de Sidi Muhammad al-Harraq (سيدي محمد الحراق), interpretado por Said Belcadi (سعيد بلقاضي) y compañía.

La imagen es un detalle del manuscrito RESC/1016, conservado en la Biblioteca Tomás Navarro Tomás del CSIC y procedente, según consta en el mismo, de un "donativo del Ministro Sr. Beigbeder" fechado el 02.03.1940, que contiene éste y otros poemas de al-Harraq, muerto en 1845 en Tetuán. Quien lo catalogó, por cierto, no debía estar muy familiarizado con la letra magrebí, ya que transcribió el nombre del sufí como "al-Hirāf"; y tampoco parece estarlo el autor o autora de la ficha de la obra en el catálogo del CSIC, ni con éste ni con otros estilos, cuando dice que "el tipo de escritura da al manuscrito una apariencia de texto persa, con los puntos diacríticos formando triángulos", cosa habitual, sin embargo, en este tipo de letra, como indica, p. ej., N. van den Boogert en "Some Notes on Maghribi Script" (Manuscripts of the Middle East, 4, 1989, p. 32), cuya apariencia, por lo demás, difícilmente puede recordar a alguno de los estilos habituales en los manuscritos persas.

Traducidos a vuela pluma, los versos que aparecen en la imagen, los cuatro primeros del poema, dicen así:
Retiró de sus encantos el velo / dejando a las mientes con ellos perplejas
e infundió en el fondo del corazón una pasión / con la que echó todo el cuerpo a arder en llamas,
para verter en él un secreto y decir a continuación: / revelarlo hoy sería por tu parte una infamia.
Pero, ¿puede guardar el secreto uno que está arrobado, / al que es mencionarle al amado y echar a volar?
(Véase una traducción alternativa —y completa— aquí.)

Coincidiendo que la luna se desvela también, dando paso al mes de xaual (شوال), aprovecho para desear a todos una bendita y feliz fiesta del desayuno (عيد فطر مبارك سعيد), "menor pascua" (العيد الصغير) o Alaghet Asçagher, como dice Aznar Cardona (Expulsión justificada de los moriscos españoles, 1612, II, fº 50r) que la llamaban los moriscos.

5 de agosto de 2012

Un grano de azúcar en la taza


ذرة سكر في الفنجان
قالت الرحمة من الرحمان
لما بذوب من الحب في نوره
روحي تشبّع أي جعان
يا يا يا الله
"Un grano de azúcar" (ذرة سكر), del álbum Cuartetas en amor de Dios (رباعيات في حب الله), de Mohamed Mounir (محمد منير), Arabica Music, 2009. Letra de Nabil Khalaf (نبيل خلف) y música de Waleed Saad (وليد سعد).

La música de "el Rey" podrá gustar o no, pero hay que reconocer que tiene voz de buena persona, que es como decir que transmite e inspira bondad. En su favor además, y contrariamente a lo que podría concluirse del artículo de Lamiaa Al-Sadaty (لمياء الساداتي) en Al-Ahram Hebdo ("Une nouvelle tendance à l'affiche", nº 835, 8-14.10.2010), hay que decir que Mounir fue el primero en esto del pop islámico con su Tierra... Paz (الأرض السلام) de 2002 (Sami Yusuf publicaría su primer álbum un año después). Aquel disco, una apología del islam a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2011, contenía el exitoso "Auxilio, enviado de Dios" (مدد يا رسول الله), cuyo título proviene de una fórmula popular y común entre los sufíes, en cuya tradición se inspira la canción, pero considerada cuando menos impropia por quienes ven en ella un ruego de intercesión contrario al islam (es Dios, entiéndase, el único al que cabe rogar, y sin mediación alguna, dicho auxilio). Tanto es así que la televisión egipcia vetó la canción temporalmente en cumplimiento de una fetua que condenaba, además, el hecho de que la letra, escrita por la poetisa Kawthar Mustafa (كوثر مصطفى), hablase de jurar por distintas azoras del Corán (y no por Dios como sería preceptivo). La CNN en cambio, ironías de la vida, emitirá un documental sobre su carrera y le concederá el título de "campeón de la paz".

Como curiosidad, véase este otro "Madad" aflamencado, interpretado por el jeque Ahmad Al-Tuni (الشيخ أحمد التوني) con Tomatito a la guitarra, extraído de la película Vengo, de Tony Gatlif (2000). Mucho más fiel al universo de este género es, por supuesto, el documental Five Sufi hadras: Sufi chanting in Egypt 1996-1998 de Michael Frishkopf, en el que aparece otro gran intérprete del Alto Egipto, el jeque Yasin al-Tuhami (الشيخ ياسين التهامي):



Más cuartetas del álbum de Mounir, aquí, y otras de distinta temática pero escritas también por Nabil Khalaf y compuestas por Waleed Saad, aquí, como ésta, "Tengo a mi hijo en mi regazo" (ابني في حجري), que interpreta Ali El Haggar (علي الحجار):

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